Youth IGF es un espacio de crecimiento colectivo, dónde se reúnen muchos jóvenes de todas las provincias y da la apertura a algo muy especial ” Crear”.
Recomiendo la experiencia porque es un espacio que transforma vidas, ya que conectas con grandes personas, conocimientos y sobre todo, la capacidad de ayudar de alguna forma al país.
El Youth IGF Panamá 2025, desde mi perspectiva, se ha convertido en una experiencia transformadora que me ha permitido no sólo adquirir nuevos conocimientos en torno a la gobernanza de Internet y el rol de los jóvenes en la construcción de una sociedad digital más inclusiva, sino también establecer vínculos sólidos con personas y organizaciones que comparten intereses y compromisos similares. Lo valioso de este encuentro no se limita únicamente a lo aprendido durante las sesiones, sino a la posibilidad de mantener contacto con una red activa de participantes y organizadores, lo cual abre puertas a futuras colaboraciones y proyectos. Por ello, lo recomiendo. El verdadero trabajo comienza a través de esa plataforma que continúa generando impacto en quienes participamos.
Como desarrolladora web y estudiante de ingeniería, siempre me ha interesado entender no solo la parte técnica de Internet y ciberseguridad, sino también su dimensión social y política. Participar en este foro me ha permitido conocer más sobre las reglas, los derechos que tenemos como ciudadanos en la gobernanza de Internet y cómo podemos forjar políticas públicas que los protejan.
En Panamá enfrentamos una gran realidad: muchas comunidades rurales y, sobre todo, comarcas indígenas, aún cuentan con un acceso muy limitado a Internet. Esto significa que miles de personas permanecen desconectadas de oportunidades educativas, laborales y de participación ciudadana. La falta de conectividad no es solo un problema técnico, es también una forma de exclusión que afecta el ejercicio pleno de nuestros derechos digitales.
En este espacio, también he escuchado historias de jóvenes que han vivido esa desigualdad en carne propia. Esto refuerza la importancia de promover marcos legales justos y éticos, y de exigir que se cumplan.
Creo firmemente que una ciudadanía informada es lo mejor que le puede pasar a Panamá. Por eso, es inspirador ver cómo jóvenes de distintos contextos; urbanos, rurales y comunidades apartadas; nos estamos formando, dialogando y buscando soluciones. Porque al final, somos nosotros quienes debemos impulsar una sociedad más consciente, participativa y preparada para los retos digitales de hoy y del futuro.